La ministra de Educación y Cultura cumplió su sueño con la fantasía de María Magdalena, y si la última campeona clasifica entre las seis mejores, volverá al sambódromo de Río el sábado.
La ministra de Educación y Cultura cumplió su sueño con la fantasía de María Magdalena, y si la última campeona clasifica entre las seis mejores, volverá al sambódromo de Río el sábado.