Mientras Marta estaba turbada y afanada por el servicio a los demás, María postrada ante el Señor solo se ocupaba de adorarle y eso hizo que el corazón de Dios se relacione con ella
Mientras Marta estaba turbada y afanada por el servicio a los demás, María postrada ante el Señor solo se ocupaba de adorarle y eso hizo que el corazón de Dios se relacione con ella