Mariana Pineda fue símbolo de libertad y valentía en la España del siglo XIX. Nacida en Granada, se comprometió con los ideales liberales frente al absolutismo de Fernando VII. Su vida cotidiana se entrelazó con la conspiración política, ayudando a perseguidos y defendiendo la Constitución. Acusada de bordar una bandera con el lema “Libertad, Igualdad y Ley”, se negó a delatar a sus compañeros. Condenada a muerte en 1831, afrontó el suplicio con dignidad serena. Su sacrificio convirtió su nombre en emblema cívico, inspirando literatura, memoria histórica y la lucha permanente por los derechos y esperanza para generaciones futuras españolas.