Es momento de quitar todo afán, turbación e incredulidad de nuestras vidas, para que la palabra de fruto, tengamos paz y así entrar a la tierra prometida. Dio te bendiga.
Es momento de quitar todo afán, turbación e incredulidad de nuestras vidas, para que la palabra de fruto, tengamos paz y así entrar a la tierra prometida. Dio te bendiga.