A este intérprete nacido en Puerto Rico y criado en República Dominicana, no le bastó el éxito ni el dinero que obtuvo como cantante de música tropical.
Disfrutó con libertad todos los privilegios del éxito mientras hizo parte de agrupaciones como Ricarena, Kalibre y Staff.
Sin embargo, parecía que entre más éxito alcanzaba, más triste y vacío se sentía.
Por esas cosas de la vida lo invitaron a un retiro espiritual y allí mientras muchas personas oraban por El, sintió el deseo de dejarlo todo, de abandonar su carrera artística y entregar su talento al servicio de Dios.
Estaba por iniciar un fuerte camino hacia la conversión y la sanación de muchas de sus heridas.