Se hablará del que podría ser el mayor escándalo internacional, al menos en Latinoamérica, al menos en época reciente, de crímenes cometidos por un Estado: 6.402 personas inocentes —y contando— fueron asesinadas, según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), por integrantes de la Fuerza Pública y luego fueron presentadas como bajas en combates contra la guerrilla, homicidios cometidos entre 2002 y 2008, años de gobierno del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez.