Las aerolíneas vuelven a protestar por la deuda en el descuento de residente, que aseguran alcanza los 810 millones de euros por parte del Gobierno, a quienes advierten que la situación es insostenible y puede suponer incluso la reducción de frecuencias en los vuelos entre Baleares y la península. El delegado del gobierno asegura que el descuento está garantizado.