Santa Margalida, Santanyí y Palma son los municipios de Mallorca que cuentan con más pisos turísticos ilegales, de los 2.400 que se han detectado en todo Baleares. Viviendas que pretenden convertirse en alquileres vacacionales, pero que no cumplen la normativa, por lo que el Gobierno exige que se retiren de las plataformas digitales.