Hay ocasiones en las que nos entibiamos con nuestra relación con Dios y perdemos esa pasión que nos llevó a amarlo. Esto no es por falta de fe o creencia, sino que nos distraemos y descuidamos esta relación tan importante. Pero Dios nos regala Su gracia y Su amor inagotable, por el cual nunca debemos temer perderlo. Gracias a Su perdón podemos volver confiadamente a nuestro Padre, quien siempre nos va a estar esperando.
¡Seguinos en @ibsicomunidad en Instagram, Facebook y YouTube!