La provincia de Matanzas está considerada como la de mayor tradición beisbolera en Cuba, y hay razones que lo han avalado desde mediados del siglo XIX.
El matancero Nemesio Guillo fue el primer cubano que trajo un bate a su Patria, luego de haber aprendido a jugar beisbol en Alabama, Estados Unidos, en el año 1864. Más tarde fueron al mismo lugar norteño 2 cubanos más, y uno de ellos hermano de Nemesio, quienes al regresar a la Isla crearon un club de pelota en La Habana, el cual representó el primero constituido en América Latina.