Feliz el que llora sería un dicho contradictorio para el mundo una persona que llora es infeliz y además si el motivo por el que llora no tiene ¿Quién la consuele? Venir a Cristo pidiendo perdón es muestra de la necesidad del perdón y el único que puede dar esperanza y consuelo a nuestro pecado y culpa. Volvernos en arrepentimiento y fe a Cristo la esperanza de aquellos que nos volvamos a Dios en lloro y arrepentimiento, quebrantados de corazón.