El cacarter, la naturaleza carnal, la herencia genética, la cultura, la raza, la personalidad, las formas aprendidas de nuestros padres y etc, son los factores en los cuales nos excusamos cuando la ira y el enfado toman el control en nuestra vida, y la cúspide de la excusa es deceir así soy yo, algo que no dejamos en la cruz o mejor no entendimos es que todo lo primero que mencioné fue lo que se quedó recibir a Cristo es también recibir su doctrina ahora no vivo como antes viviré como el me enseña.