Sigue el paralelismo entre Jesús y Moises, sube al monte y pronuncia las diez bienaventuranzas donde las 4 primeras en fin relación a Dios y las 6 restantes con la relación con el prójimo. El énfasis que somos la sal de la tierra y la luz del mundo. Así como el anhelo de Dios a ser “perfectos” o coló dice Lucas “misericordiosos”.