Mayo 25: Dones en la familia
1 Corintios 12:1-20 RVA2015
Pero no quiero que ignoren, hermanos, acerca de los dones espirituales. Saben que cuando eran gentiles, iban como arrastrados, tras los ídolos mudos. Por eso les hago saber que nadie, hablando por el Espíritu de Dios, dice: “Anatema sea Jesús”. Tampoco nadie puede decir: “Jesús es el Señor”, sino por el Espíritu Santo. Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. Hay también diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. También hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos. Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu para provecho mutuo. Porque a uno se le da palabra de sabiduría por medio del Espíritu; pero a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por un solo Espíritu; a otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa. Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu. Pues el cuerpo no consiste de un solo miembro, sino de muchos. Si el pie dijera: “Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo”, ¿por eso no sería parte del cuerpo? Y si la oreja dijera: “Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo”, ¿por eso no sería parte del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oreja, ¿dónde estaría el olfato? Pero ahora Dios ha colocado a los miembros en el cuerpo, a cada uno de ellos, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros y a la vez un solo cuerpo.
En este capítulo el apóstol Pablo cambia su enfoque de reprensión a el de edificación. Ahora les enseña a los corintios la importancia de los dones del Espíritu que Dios ha dado a cada uno de nosotros. De la misma forma en que un cuerpo tiene diferentes miembros, con muchas funciones, así mismo Dios ha capacitado a cada uno de los creyentes en la iglesia.
Lo más hermoso es que esos dones no son limitados; tanto hombres como mujeres, niños y ancianos son vasos útiles en las manos de Dios.
Entendamos hoy que esos dones no sólo se aplican para desarrollarlos en la congregación sino también para aplicarlos en el núcleo familiar. Como hogares de pacto, debemos ejercitar esos dones para el crecimiento y soporte espiritual entre los miembros de la familia.
Te vas a sorprender cuando empieces a mirar a uno de tus hijos ser fuerte en el área de la oración. Otro, en el área de la enseñanza interpretando la palabra de Dios. Tu esposo, con ayuda y palabras de afirmación, podrá ser usado con el don de sanidad cuando su esposa o sus hijos enfermen. Tu esposa podrá desarrollar el don de fe y hacer posible las peticiones de la familia.
Cree que tu hogar se puede convertir en un soporte impresionante cuando alguno esté pasando por alguna prueba.
Te recomiendo realizar devocionales en las noches con tu familia. Lee una porción bíblica, haz preguntas para que todos opinen de la lectura, y hagan una oración en conjunto. Después, permite a otros que lo realicen y así cada uno irá descubriendo qué área le gusta hacer más.
Espero estos consejos te animen a descubrir los dones y talentos que Dios ha puesto en tu familia.
Consideremos:
¿Conozco cuál es el don con el que Dios opera en mi vida?
¿Conozco los dones de cada uno de los miembros de mi familia?
Soy tu amigo Eduardo Rodríguez.
Que el Señor escuche tu oración y derrame de su Espíritu Santo sobre tu familia.
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