Ya sea que nuestro corazón nos reprenda o no, el apóstol Juan nos exhorta a confiar en Dios. Él es el único que puede examinar profundamente nuestro corazón y dirigirlo por sus caminos.
Ya sea que nuestro corazón nos reprenda o no, el apóstol Juan nos exhorta a confiar en Dios. Él es el único que puede examinar profundamente nuestro corazón y dirigirlo por sus caminos.