Jesús cumplió la ley en nuestro nombre, liberándonos del yugo de la esclavitud y mostrándonos que estamos bajo la gracia divina, como se menciona en Gálatas 5:1 y Romanos 10:4.
Jesús cumplió la ley en nuestro nombre, liberándonos del yugo de la esclavitud y mostrándonos que estamos bajo la gracia divina, como se menciona en Gálatas 5:1 y Romanos 10:4.