Leo que un pequeño pueblo de Tarragona de poco más de 900 habitantes ha celebrado una consulta popular para decidir sobre la instalación de un cajero automático con cargo a las arcas municipales. Con una participación relativamente baja, la mayoría ha dado su voto favorable, por lo que, en un plazo de dos a tres meses, los vecinos volverán a contar con un servicio básico que perdieron hace tres años. Sin embargo, los usuarios tendrán que asumir unas comisiones poco razonables por cada operación que realicen. Seguro que todos hemos visto cómo en los últimos años han ido desapareciendo entidades […]