No entendía por qué no salían las cosas, por qué podía perdonar a todos antes que a mí...no entendía que realmente la construcción de mis días tienen que ver con lo que me digo. Hoy sé que ME AMO COMO ME HABLO y que mi realidad es construida incluso con las palabras que emito.
Aquí te cuento cómo podemos mejorar nuestra plática interna, cómo SÍ IMPORTA lo que te dices, el cómo te lo dices y cuántas veces te lo repites. Aquí iniciamos un camino interminable de amor propio.