No se cuantas veces te hayan etiquetado tal vez por un error, una característica física, un apodo que no te guste entre mil cosas más pero lo que sí se es qué hay alguien dispuesto a llamarte por tu nombre y por quien realmente sos.
No se cuantas veces te hayan etiquetado tal vez por un error, una característica física, un apodo que no te guste entre mil cosas más pero lo que sí se es qué hay alguien dispuesto a llamarte por tu nombre y por quien realmente sos.