que quien se quiere mentir
pero pensándolo prefiero
de ese sentido prescindir
Sí la vista me limita
a idolatrar lo material
prefiero arrancarme los ojos
para poderte contemplar
Pues debajo de la piel
es dónde yace el amor
tras las ventanas del alma
en medio del corazón
Si la razón no me permite
ignorar que somos imposibles
prefiero volverme demente
y sentir real lo intangible
Pues para amarte me es suficiente
saber que puedo mirarte
aún que para ti, sea inexistente
y tu piel inalcanzable
Y si la vida no me sigue
hasta la eternidad
le he de pedir a la muerte