La primera mujer en ejercer la medicina en España se llamaba Dolors Aleu. Se licenció en el año 1882. Ejercer su vocación no fue fácil. Dolors Aleu recibió alguna pedrada a las puertas de la facultad por parte de quienes se oponían a la presencia de las mujeres en una profesión reservada a los hombres. 140 años después, la realidad es muy diferente. También empieza a cambiar la manera de mirar al paciente, basado hasta no hace mucho únicamente bajo el prisma del cuerpo masculino.
Hablamos con Blanca de Gispert, médica de familia en Barcelona y miembro del Grupo de Inequidades en Salud y Salud Internacional de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) y María Teresa Ruiz Cantero, doctora en Medicina y catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Alicante.