©Una meditación de amor propio es una forma simple y poderosa de tomarte un tiempo de calidad, dejar que tu mente descanse y sumergirte en el amor y el respeto. La meditación del amor propio puede descubrir perspectivas e ideas que no puedes ver cuando te criticas a ti mismo.
Haz esta práctica como una especie de llamada y respuesta. Observa, escucha y siente cualquier respuesta de tu corazón y cuerpo: una suavidad, una sensación de alivio, un poco de gratitud. Esos pequeños signos son semillas que puedes nutrir cada vez que practicas la meditación del amor propio. Bienvenida, Bienvenido.