Te has planteado alguna vez si te tratas con el mismo respeto que ofreces a los demás? En esta meditación te invito a prestar atención y cuidar la forma en que te hablas. Tu dignidad es innegociable y cuando alguien se ama inevitablemente se respeta y demanda respeto. El respeto hará que conectes con la persona más importante de tu vida, tu mismo.