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Para recobrar el equilibrio emocional.
Antes de practicar esta meditación, debemos tomar un vaso de agua. Siéntate en postura fácil, cruza tus brazos por sobre tu pecho y entrelaza las manos debajo de las axilas con las palmas abiertas y contra el pecho. Levanta los hombros hacia tus orejas, aplica la cerradura de cuello y cierra los ojos. Deja que tu ritmo respiratorio disminuya, llegando a cuatro respiraciones largas y profundas por minuto.
Esta meditación es muy buena para las mujeres en general y es esencial hacerlo en los momentos en que uno está preocupado, disgustado o inseguro de lo que tiene que hacer o cuando uno se siente con ganas de gritar, de aullar o de comportarse mal. En estos momentos debe prestarse al equilibrio de agua en el cuerpo y al ritmo respiratorio. Los humanos son un 60% de agua. Cuando hay un desequilibrio de agua en el sistema, los riñones se estresan y esto puede provocar preocupación y disgusto.
Normalmente, uno respira alrededor de quince respiraciones por minuto, pero cuando uno puede disminuir rítmicamente la respiración a sólo cuatro respiraciones por minuto, esto nos da un control indirecto sobre nuestra mente y nos calma, más allá de las circunstancias externas. Tomar agua, empujar los hombros hacia las orejas y trabar firmemente el área superior crea un freno automatico que puede aplicarse sobre las cuatro ruedas (lados)del cerebro. Después de dos o tres minutos los pensamientos aún estarán allí, pero no provocarán una reacción emocional. Esta es una manera muy efectiva de equilibrar el cerebro funcional.
By Khalsa Singh KhalsaPara recobrar el equilibrio emocional.
Antes de practicar esta meditación, debemos tomar un vaso de agua. Siéntate en postura fácil, cruza tus brazos por sobre tu pecho y entrelaza las manos debajo de las axilas con las palmas abiertas y contra el pecho. Levanta los hombros hacia tus orejas, aplica la cerradura de cuello y cierra los ojos. Deja que tu ritmo respiratorio disminuya, llegando a cuatro respiraciones largas y profundas por minuto.
Esta meditación es muy buena para las mujeres en general y es esencial hacerlo en los momentos en que uno está preocupado, disgustado o inseguro de lo que tiene que hacer o cuando uno se siente con ganas de gritar, de aullar o de comportarse mal. En estos momentos debe prestarse al equilibrio de agua en el cuerpo y al ritmo respiratorio. Los humanos son un 60% de agua. Cuando hay un desequilibrio de agua en el sistema, los riñones se estresan y esto puede provocar preocupación y disgusto.
Normalmente, uno respira alrededor de quince respiraciones por minuto, pero cuando uno puede disminuir rítmicamente la respiración a sólo cuatro respiraciones por minuto, esto nos da un control indirecto sobre nuestra mente y nos calma, más allá de las circunstancias externas. Tomar agua, empujar los hombros hacia las orejas y trabar firmemente el área superior crea un freno automatico que puede aplicarse sobre las cuatro ruedas (lados)del cerebro. Después de dos o tres minutos los pensamientos aún estarán allí, pero no provocarán una reacción emocional. Esta es una manera muy efectiva de equilibrar el cerebro funcional.