Por: Carina Ambrogi para www.lamareanoticias.com.ar
Pese a que más de la mitad de la población menstrua todos los meses, de eso no se habla, sobre eso no se legisla. Les adultes mayores tienen garantizado el acceso a los pañales descartables, si no los pueden comprar se los entrega el estado, se entiende que toda persona tiene derecho a este elemento de higiene que es además un derecho a la dignidad. Con la menstruación no pasa lo mismo, y es igual de indigno transitar un período sin la posibilidad de acceder a los elementos que permitan hacerlo de manera sana e higiénica. ¿A dónde reside la diferencia entre una necesidad y otra?: menstruamos sólo las mujeres e identidades diversas.La “menstruación” empieza a salir del closet al calor del avance de los reclamos feministas que atraviesan todas las esferas de la vida cotidiana teñidas de desigualdad. Esta problemática que genera una desigualdad entre las personas que tienen la posibilidad de acceder a los productos de gestión de higiene menstrual y quienes no, está siendo abordado desde diversos proyectos en etapa de legislación. Se estima que las mujeres gastaron en 2019 entre $2900 y $3800 por sus elementos menstruantes, y de los que se promocionan de manera masiva el 85% tiene entre sus componentes glifosato y demora 500 años en degradarse.En tal sentido los proyectos coinciden en declararlo elemento de salud esencial, para que deje de considerarse un .......