Emergió con asombrosa solidez interpretativa a pesar de su timidez juvenil y pudo ponerse en la piel de personajes totalmente alejados de su propia idiosincrasia. En el fondo de su alma, en Mercedes Morán, había una mujer luchadora, y de fibra artística, que la llevó a ser la inolvidable Roxi, de “Gasoleros”, y primera figura en los ciclos teatrales y televisivos de mayor envergadura de los últimos años. Galardonada en cuatro oportunidades con el Premio Martín Fierro y otras tantas distinciones, acaba de recibir el Florencio Sánchez por su actuación en la obra de teatro “Buena Gente”.