Messi suele ser infalible de cara a gol, pero sorprendentemente en los últimos partidos su porcentaje de acierto se ha visto reducido considerablemente. No es descartable que la ausencia de Suárez tanto emocional como tácticamente le puede estar afectando, si bien, su juego sigue siendo espectacular, tiene ocasiones y aunque el encaje con Ansu Fati y Griezmann aún requiera de muchos minutos para ser el mejor, pronto las cosas deberían cambiar y las que hoy salen fuera, deben terminar dentro, permitiendo abrir y cerrar los partidos con más facilidad y contundencia.