Era mi alumna. Pero también era mujer. Segura, directa… y peligrosa. Me retó con su inteligencia y me atrapó con su mirada. Y cuando decidió cruzar la línea, ya era demasiado tarde para retroceder. Una historia intensa entre deseo, poder, y un juego donde nadie es inocente. Algunas lecciones no se aprenden en clase… se descubren a puerta cerrada.