" 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra tí y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el Padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido y vestidle y poned un anillo en su mano y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. "(Lucas 15:21-24)