" 17 Y tomad el yelmo de la salvación y la Espada del Espiritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espiritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos 19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, 20 por el cual soy embajador en cadenas, que con denuedo hable de Él como debo hablar. "(Efesios 6:17-20)