Muchas veces miramos dentro nuestro, sintiéndonos invadidos por el miedo a nuestro propio río, sin atrevernos a beber de el. Dialoguemos con el miedo haciéndolo nuestro amigo.
Muchas veces miramos dentro nuestro, sintiéndonos invadidos por el miedo a nuestro propio río, sin atrevernos a beber de el. Dialoguemos con el miedo haciéndolo nuestro amigo.