Una de las más grandes batallas que tiene que enfrentar toda persona escogida; es el espíritu de rechazo y menosprecio que se afronta al abrir los ojos, respondiendo al llamado de Dios.
Una de las más grandes batallas que tiene que enfrentar toda persona escogida; es el espíritu de rechazo y menosprecio que se afronta al abrir los ojos, respondiendo al llamado de Dios.