Esta crisis suponía que nos iba a encontrar mejorando nuestras relaciones con los más cercanos, pero en momentos de hiperconectividad, la realidad es que el exceso de redes nos lleva a aislarnos y vivir en un mundo que nos exige todo el tiempo. ¿Estamos bien o estamos mal? Amilcar profundizo sobre un tema que nos toca a todos de cerca.