Seguimos las migas hasta una villa de la Ribera Baja del Ebro, que acoge a unos 1000 habitantes. Está situada frente al Monasterio de Rueda. Por este lugar discurre el Ebro y también desemboca el río Martín, y por ella han pasado íberos, árabes, romanos, judíos, cristianos e incluso visigodos. Se trata de un pueblo en el que han sabido convivir desde siempre diversas culturas y religiones.