Esta pintoresca localidad está bañada por el río Val y muy cerca del Parque Natural del Moncayo. La torre mudéjar de la Iglesia de Santa Magdalena se eleva en el horizonte, y al fondo las cuevas. Las hay de diferentes formas y tamaños. La del caco es la más grande y albergó en su interior un castillo medieval del que aún quedan algunos restos.