Este poema está montado sobre dos elementos: el rayo y la estalactita, símbolos ambos de la pasión amorosa, una pasión de la que el poeta no puede librarse por nacer dentro de él mismo.
Este poema está montado sobre dos elementos: el rayo y la estalactita, símbolos ambos de la pasión amorosa, una pasión de la que el poeta no puede librarse por nacer dentro de él mismo.