Milena Rojas, psicóloga especialista en delitos sexuales con más 10 años trabajando en pericias psicológicas a víctimas en la PDI.
“Cabe tener presente que los abusos sexuales a niños y niñas en su mayoría se producen entre personas conocidas de confianza y muchos de ellos no son denunciados por la dificultad probatoria y la revictimización o victimización secundaria a la que son sometidas las personas afectadas. El difícil proceso que deben llevar los sobrevivientes del abuso, no sólo por la vivencia traumática en sí misma, sino a todo lo que deben enfrentar cuando rompen el silencio, si es que logran hacerlo. Los prejuicios, el descrédito, el paso por la justicia, muchas veces causa igual o peor daño. Aún hoy día se sigue poniendo el acento en las víctimas, se habla del “peso de la prueba”, que recae en ésta. Es la víctima quien debe “probar” y “convencer” de que lo que le sucedió fue real, y no producto de la invención o fantasía. Muchas políticas de prevención ponen el acento en el autocuidado de los niños, poniendo en éstos la tremenda e injusta responsabilidad de que ellos mismos tengan que evitar que los dañen” plantea la especialista