La nueva era se presenta con un vertiginoso y cruel tiempo que no espera y no respeta el pulso y el latir natural de cada ser. La responsabilidad en respetarse tendrá que ser propia y personal.
La nueva era se presenta con un vertiginoso y cruel tiempo que no espera y no respeta el pulso y el latir natural de cada ser. La responsabilidad en respetarse tendrá que ser propia y personal.