El verdadero creyente, siempre debe exaltar el nombre de Jess; lo que espanta a los demonios con poder y glorifica a Dios. Hoy existen muchos falsos creyentes que desean ser compositores de fama: componen y entonan canciones, que no exaltan el nombre de Jesucristo. Pero Pablo reconoce la fe, constancia en el trabajo y esperanza en Nuestro Seor Jesucristo; de los tesalonicenses.