Una charla me abrió la mente en muchos sentidos. Dependemos tanto de los demás y nos autocritocamos al compararnos con otros que no nos damos cuenta que eso no importa. Uno no debe de apurarse en la vida. Uno debe de avanzar a su ritmo y no ceder a la presión de otros. Disfruta de tu vida a tu gusto y sin estar siempre a la carrera....claro a menos que eso quiera y te haga feliz. Recuerda, se feliz. A tu ritmo.