El individuo considerado mitómano posee un trastorno psicológico o patológico de mentir y fantasear compulsivamente o desenfrenadamente para obtener atención o admiración.
El mitómano trabaja para nunca ser desenmascarado, por lo cual vive en un constante estrés, y ya una vez descubierto, obtiene el rechazo de las personas al punto de no contar con ellas para la toma de decisiones, así como, el desinterés por escuchar sus historias que contará en la Barranca Clayton