Nuestro Cuerpo Etérico recibe la vitalidad de una estructura o ente invisible y desconocido que forma parte de las energías llamadas sutiles. Ella es gestionada en el mismo a través de siete vórtices que son conocidos con el nombre de “chacras” (que son los puntos o puertas de acceso principales). Dicen que hay otros 21 “subchacras” y 340 “sub-subchacras”. Esta energía actúa sobre el campo vital o físico de nuestro cuerpo, sobre el campo mental y sobre el campo espiritual y emocional de las personas.