
Sign up to save your podcasts
Or


Dos machos cabríos eran ofrecidos por los pecados del pueblo, uno derramaba su sangre, el otro cargaba el pecado del pueblo sobre si mismo. Ambas tareas las llevo Cristo Jesús adelante por nosotros, purificándonos y llevándose lejos nuestros pecados.
Pasaje devocional: Levítico 16
By Restauración y Vida NOADos machos cabríos eran ofrecidos por los pecados del pueblo, uno derramaba su sangre, el otro cargaba el pecado del pueblo sobre si mismo. Ambas tareas las llevo Cristo Jesús adelante por nosotros, purificándonos y llevándose lejos nuestros pecados.
Pasaje devocional: Levítico 16