El programa católico por antonomasia, el que hizo más contra las drogas que la reina Sofía, o sea, 'La hora chanante' está de aniversario. Quince años en los que su creador confiesa que el coito con un cómico es decepcionante. Que ahora tiene licencia de 'hombre de la gabardina'; rompería una cita con alguien que respira fuerte; le gusta el baile de los brazos muertos y que el 'piropo-follo' que más le gusta es cuando le dijeron: 'es más inteligente de lo que parece'.