El genial humorista nos habla de sus dos coches, el que utiliza para el sexo y en el que lleva a sus hijos. Fortalece sus nalgas subiendo las escaleras de su ostentosa mansión. De Clooney copió llevar camisas blancas; de Javier Clemente, su forma de decir imbécil. Quemaría los pantalones pirata blancos con cordelitos y asusta a los niños diciéndoles que viene Montoro.