A la actriz le entusiasman los hombres disfrazados de mujer guarrindonga. Además, nos habla del caso del compañero con olor a chorizo rancio; la fiesta del órgano masculino trazado con quinoa, que no era quinoa; el formidable sexo a partir de los 40; el anuncio de la plancha de asar... Teté Delgado, una 'diosa apoteósica'.