Nuestras creencias pueden determinar el estado de nuestra salud de tal forma que, esperar un resultado positivo, puede acelerar la recuperación. Pero a la misma vez, esas mismas expectativas, si se producen de una manera negativa, pueden deteriorarla hasta límites insospechados, llegando incluso a la muerte. Si quieres saber más acompáñanos, porque hablamos de eso y mucho más.