De niño Cuco anhelaba con estar en el ejército, lo logró pero desertó por la lejanía con su familia, lo que le provocaba celos desmedidos. Aprendió el oficio de albañil pero ahora se dedica a limpiar carros en un crucero de la ciudad. Por su adicción a la piedra, el activo y el alcohol cayó en prisión y en un anexo y perdió a su familia. Actualmente sigue con adicciones pero ha formado una nueva familia y espera recuperarse.