Le gustan los shores cortos y ceñidos al cuerpo, usar los cosméticos para embellecer su rostro y añora ponerse uñas acrílicas de color rojo vivo. Se siente orgullosa cuando muestra su tatuaje, de esos que se quitan, y habla de sexo, a veces usando frases obscenas. Quizás, en estos tiempos, historias como estas les resulten poco alarmantes, pero lo que sucede es que Alejandra, aunque supera la inteligencia común para su edad, tiene solo 3 años. Crónica de Karenia Pieri Silva y Clara Beatriz Bécquer Ibáñez, de Radio Ciudad del Mar, Cienfuegos.