La mujer cubana, presente en cada instante de la historia y de la vida de este pueblo, “… es una Revolución dentro de la Revolución”. Sí, porque en este proceso que inició en 1959 dan pasos para liberarse de conceptos, de garras, de ataduras..., han volado alto, muy alto, por eso “la cubana, tan bella, tan heroica, tan abnegada, flor para amar, estrella para mirar, coraza para resistir”, reciproca cada día, cada minuto maneras de decir y hacer con esta Revolución que las dignifica. (Ana María)